_______________________________________________________________________3.
“EL
ÉXITO EN EL MANEJO DE LOS PROBLEMAS”
El pensador positivo es
un realizador que obtiene resultados poderosos por varias razones. No teme ni
se desconcierta por el fenómeno conocido como un problema. Como filósofo
práctico y positivo, sabe que todo problema contiene la semilla de su propia
solución si no hay problemas, no habrá soluciones y el progreso se detendrá. El
pensador positivo sabe que los buenos resultados tienen sus raíces en el fértil
terreno de los problemas difíciles
Cuando Dios le quiere
dar a uno un gran valor ¿Cómo procede? ¿Lo envuelve en un paquete vistoso y se
lo sirve en bandeja de plata? Claro que no. El es demasiado sutil, demasiado
sofisticado, para proceder así. Su método es mucho más ingenioso a menudo
entierra un gran valor en el corazón de un problema grande y difícil. Gozara
después observando si uno es capaz de hacer pedazos el problema, como si
dijéramos, y extraer esa perla de gran precio.
Pero a pesar de todo, a
donde quiera que yo vaya la gente parece decir, directamente o por
Implicación: “¿No sería
magnifica la vida si tuviéramos menos problemas, o fueran más fáciles de
resolver, o mejor aún si no tuviéramos ninguno?”
¿Será esto
cierto? Yo quisiera contestar esta pregunta contándoles un encuentro que tuve
con un amigo, llamado Jorge en el momento que lo vio que cargaba en su rostro
con una expresión de gran desconsuelo, en sencillas palabras a Jorge se le
había caído a los talones el alma con gran pena le pregunte que le pasaba
respondiendo Jorge de lo mal que se encontraba, son estos problemas… ¡problemas
y más problemas!
Eran tan grandes
sus problemas que Jorge llegando al punto de maldecir sus problemas le ofreció
ayudarle.
Dime cómo puedo
ayudarte. Grito quítame de encima estos
problemas. Si puedes quitármelos, serás mi amigo para toda la vida.
Como yo no
desperdicio la oportunidad de hacer amistades para toda la vida, medite en el
caso de Jorge hasta que encontré una solución que, si no la más agradable, era
por lo menos la más realista.
Aclaremos una
cosa le dije tu quieres librarte de tus problemas más difíciles, o tal vez de
la mayoría de tus problemas. Pero no me vayas a decir que pretendes verte libre
de todos…
Pues sí, eso es
precisamente lo que quiero insistió sombríamente.
Pues bien si
este es el caso, creo que te podre ayudar. El otro día visite cierto lugar en
desempeño de una función profesional, si hace se puede caracterizar. Un
funcionario me dijo que en ese lugar había alrededor de cien mil personas y que
ninguna de ellas tenía ningún problema.
Por primera vez
brillo en los ojos de Jorge una chispa de entusiasmo que le ilumino la cara, y
exclamo.
Perfecto este es
el lugar para mí, llévame allá. Este bien, si me lo pides… ese lugar es el cementerio.
Y es la verdad,
ni en ese ni en ningún otro camposanto hay nadie que tenga problemas. A los que
allí reposan no les importa un bledo lo que digan los periódicos, ni la televisión,
ni la radio. No tienes ningún problema. Pero están muertos. Por tanto, es
lógico suponer que los problemas son síntomas de vida. Yo llegaría hasta decir
que cuanto más problema tenga uno, más vivo esta. Pero si no tiene ninguno, está
en peligro: va en decadencia. Yo le recomiendo a usted que en sus oraciones
pida diciendo: “¿señor, que te pasa? ¿Ya no tienes confianza en mí? ¡Dame
algunos problemas!
El pensador
positivo está vivo: vivo mental y espiritualmente y sabe que, con la ayuda de
Dios, posee la capacidad de enfrentarse con
cualquier problema que se le pueda presentar durante su vida; los buenos
resultados no los ve obstruidos por el temor de no ser capaz de manejar
problemas; a estos los ataca con pensamiento inteligente, y por consiguiente
obtiene resultados positivos.
El concepto de
problemas, tal como se sugiere aquí, indicaría una actitud mental sana. En
efecto, una manera de determinar usted su estado de salud mental es examinar su
reacción cuando se le presente súbitamente un problema serio. ¿Se lamenta usted
y se queja de que es víctima de una injusticia?, o pregunta con petulancia:
¿Por qué había de ser yo? En ese caso, hará bien en buscar consejo con la
esperanza de desarrollar una comprensión más lógica y filosófica de las
dificultades. Si, por el contrario usted tiene una fuerte y clara actitud
mental, cuando se le presente un problema súbitamente, le hará frente sin
temor, sabiendo confiadamente que posee la capacidad de manejarlo con éxito.
Esta actitud indicaría que usted tiene buena salud mental. Según esta prueba,
el pensador positivo. Hombreo o mujer, tiene la cualidad de salud mental que le
permite sacar resultados positivos hasta de los más difíciles problemas.
Hace algunos
años, la eminente psiquiatría Dr. SmileyBlanton y yo instituimos la fundación
norteamericana de religión y psiquiatría, nombre que después se cambio por
instituto de religión y salud. Por esta razón, desde hace muchos años he tenido
trato con psiquiatras y psiquiatras y psicólogos, a quienes he aprendido a
respetar profundamente desde el punto de vista profesional y a apreciar
sinceramente como colegir. Hemos compartido muchas alegrías y al mismo tiempo
hemos colaborado en empresas emocionantes.
Pero sea de ello
lo que fuere nuestra clínica ha logrado mucho éxito al darles a muchas personas
la gran bendición de una actitud mental sana frente a los problemas, y la
técnica constructiva de cómo manejarlos bien. En esta clínica hemos observado
prácticamente todos los problemas humanos conocidos uno que aflige a multitud
de personas es la preocupación, que no debe minimizarse como problemas de la
personalidad.
Nos damos cuenta
que no somos los únicos que sufrimos por los problemas ya que también en aquel
remoto y nebuloso pasado los hombres también eran víctimas de ese devastador y
autodestructor problema huma que llamamos la preocupación o la angustia.
Otro problema
personal que observamos con preocupación llevada al extremo. Y además, existe
también la ansiedad. -¿Qué es la ansiedad? Un obscuro, irracional, conflictivo
y aterrador sentimiento de que algo terrible puede ocurrir. El finado Dr.
SmileyBlanton decía que “La ansiedad es la peor dolencia del país”.
Un procedimiento
muy variable para desarrollar a una persona capaz de salir adelante, es infundirle
fe. La fe es la más grande de todas las terapias, sin excluir ninguna. ¿Fe en
que? En Dios, en la gente, en su oficio, en uno mismo.
Cuando un
individuo desarrolla una fe vigorosa y cuando las dudas y las actitudes de
incapacidad se minimizan ose eliminan, ese individuo ya no tiene ningún
problema serio. Cambia por completo en su naturaleza mental y espiritual.
Lo que antes era
una debilidad se convierte en fortaleza. El resultado es que la persona que
antes era inútil es ahora capaz de hacerles frente a los problemas y resolverlos con energía y poder.
Los problemas
que anteriormente la apabullaban y la frustraban, ya no la vence. Se sobrepone
a ellos.
Los resuelve, o
ha aprendido a vivir filosóficamente con ellos. Y esto lo hace con la actitud
positiva de que, en lugar de ser obstáculos, los problemas más bien contribuyen
al adelantamiento de su carrera y son productores de supertécnicas.
Y como lo dice
el mismo autor hasta a él también le afectaba la complejidad de inferioridad y tuvo
que aprender a liberarse de él y a vivir normalmente ya que era su mayor
problema aun teniendo mayor aspiración y metas muy altas.
Teniendo energía
y entusiasmo ilimitado pero la duda de si mismo y la idea
de su inutilidad le ataban las manos, así como todas las personas también el
escucho un NO PUEDES, NO TIENES LAS CUALIDADES NECESARIAS.
Sintiéndose
motivados para hacer cosas, alcanzar objetivos y realizar ambiciones. Pero si
uno quiere hacer algo y cree que no es capaz, si anhela llegar a ser algo pero
las duda no lo dejan, entonces tiene un problema. Y ese problema, naturalmente,
incuba muchos más ¿Cómo se puede manejar una situación en la vida y tomar
buenas decisiones si uno está derrotado de antemano y no cree en sí mismo?
Lo primero será
borrar esa actitud de inferioridad, rebotar con la flexibilidad que Dios nos ha
dado. Perder el miedo de vivir, de ser nosotros mismos. Pidiéndole a Dios que
lo reforme, y el reformara a todo aquel que se lo pida.
Un problema
profundamente arraigado puede exigir mucho tiempo y paciencia y constancia para obtener buenos resultados.
La perseverancia para continuar en la lucha con un problema profundamente arraigado puede exigir mucho
tiempo y paciencia; y paciencia a aceptar la derrota opone resistencia a este
procesom pero el problema hay que atacarlo repetidamente con pensamientos
positivos y fe hasta que ceda, como cederá seguramente si uno tiene la voluntad
y la fortaleza para no darse nunca por vencido.
puntos
importantes
Receta de
afirmaciones diarias
1. La
paz de Dios que sobrepasa toda comprensión está ahora en mi mente y en mi
cuerpo.
2. No
estoy solo El señor me acompaña, y todo el día estará cerca de mí.
3. Dios
me ayudara en todas las decisiones, y como en Él no hay error, todo lo erróneo
se apartará de mi mente.
4. Creo
que Dios me guía. Recibo esa guía y actuare de acuerdo con ella sin
vacilaciones.
Reflexión
Recordemos
que el que tiene demasiados problemas es porque está más vivo que nunca; y si
alguien desea ya no tener ni uno solo hay que tomar en cuenta que solo existe
un lugar en donde no se encuentra nada de eso y es en el cementerio; nadie
querrá estar descansando tan pronto y menos ahí, así que a disfrutar de esta
vida tan hermosa y tan llena de problemas ya que es el toque exquisito que la
vida nos da.
Ø Cuando
se presente un problema; hacerle frente sin temor, sabiendo confiadamente que
posee la capacidad de manejarlo con éxito.
Ø La
fe es la más grande de todas las terapias.
Ø La
actitud positiva ya no ve a los problemas como un obstáculo, más bien contribuyen
al adelantamiento de su carrera.
Ø Tener
fe en sí mismo.
Ø Tener voluntad y fortaleza para no darse nunca
por vencido de toda clase de pensamientos negativos.
Ø Pedirle
mucho a Dios porque solo el nos puede dar esa tranquilidad y esa paz que tanto necesitamos.